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domingo, 15 de diciembre de 2013

Patrimonio Viajero: "Las Charcas de San Lorenzo"

Canarias representa un punto de gran riqueza en lo que respecta a su Patrimonio Etnográfico, y más concretamente, el de tipo hidráulico. Desde los tiempos de los aborígenes, la importancia del agua en las Islas ha sido elemental, y ello se ha reflejado en las construcciones de diversas estrategias hidráulicas para la conservación de este elemento. Una de las islas más reconocidas por dicho Patrimonio Hidráulico es Gran Canaria. 

En diversos puntos de la misma y, especialmente, en el Norte, se localizan una gran cantidad de infraestructuras hidráulicas, las cuales alcanzaron gran difusión entre los siglos XIX y XX por la importancia de los cultivos exportadores de tomates y plátanos. El interés cultural de estas instalaciones es muy alto, ya que se calcula que a lo largo de la Historia de la isla han existido entre 4.000 y 7.000 bienes patrimoniales hidráulicos inventariados. En la actualidad, se fijan en la "Carta Etnográfica de Gran Canaria" del año 2003, unos 2.870 bienes de interés etnográfico de este tipo: 1.752 estanques, 537 pozos, 355 conjuntos hidráulicos, 106 presas de embalse, 94 galerías, 16 canales o túneles de transvase y 10 tuberías de distribución. Como pueden ver, un número bastante inferior a los existentes en siglos pasados.

Pero vamos a dejar de lado el análisis exhaustivo de todos esos bienes para centrarnos puntualmente en un rinconcito de la capital de la isla, un lugar que hemos transitado con nuestras bicis mis hermanos y yo desde que éramos pequeños y cuya importancia hemos descubierto, sin querer, con el paso de los años: las popularmente conocidas como "Charcas de San Lorenzo".

Delimitación de la zona de las Charcas de San Lorenzo

Zona protegida de Pino Santo
Durante el siglo XIX, se produjo un notable aumento de cultivos como el de las plataneras, especialmente, en las zonas bajas del Norte de la isla. Este cultivo exigía grandes cantidades de agua, con lo que se propició la construcción de nuevas obras hidráulicas, como los estanques o charcas de San Lorenzo, con una forma más bien circular u ovalada. Los más antiguos, algunos datados de los siglos XVII y XVIII, están hechos en barro o de barrial, siguiendo la técnica de formación de las charcas de la Antigüedad, es decir, hechas a base de barro prensado.


Dichas charcas se encuentran dentro del Paisaje protegido de Pino Santo, con lo que no sólo representan una importancia en relación a la economía agrícola canaria de siglos pasados, sino también una importancia ecológica. Y es que las Charcas de San Lorenzo constituyen un auténtico "nicho ecológico", declarado de interés ornitológico por la Sociedad Española de Ornitología (SEO BIRD LIFE), debido a la gran variedad de aves protegidas que transitan por ellas, como los distintos tipos de garzas y garcetas, gaviotas o patos. Incluso, muchas de ellas han sido liberadas aquí como parte del proyecto "Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de Tafira".

Sin embargo, en los últimos años, este paraje tan importante no ha sido cuidado y valorado lo suficiente. Son reiteradas las veces que los vecinos han reclamado una mayor protección para dichas charcas, debido a la basura depositada por gente que pasa por allí (desde vidrios hasta electrodomésticos viejos) o a los vertidos tóxicos que realiza la cercana Cantera de San Lorenzo, en los altos de Siete Puertas. Incluso, este espacio natural ha recibido la amenaza de una serie de intereses particulares que podrían acabar con la importancia ecológica y cultural de este lugar.

No es la primera vez en estos últimos años que se ha oído comentar a ciertos políticos (uno de ellos es el actual Ministro de Industria del Gobierno) su preferencia por un campo de golf y la construcción de numerosos chalets, en vez de mantener y proteger un espacio de tanta importancia. Desde hace algunos años, las asociaciones de vecinos de Tamaraceite y San Lorenzo y los ecologistas piden, por el contrario, que se ponga de una vez en marcha el proyecto planteado hace más de 10 años sobre la realización del Parque Agroambiental "César Manrique", que recoge propuestas que dinamizarían y protegerían aún más a las Charcas de San Lorenzo:

--Reforestar y limpiar la zona.

--Restaurar y poner en marcha las distintas infraestructuras de agua esparcidas a lo largo del barranco.

--Crear un Aula de la Naturaleza o, incluso, un Centro de Interpretación.

--Establecimiento de rutas de interés cultural y etnográfico, y un largo etcétera.

En nuestras manos está el conseguir que se le saque un mayor partido cultural, y no sólo económico, a este paraje tan especial.




Les aporté este conjunto de imágenes para poder mostrarles mejor el gran espacio al que nos hemos estado refiriendo. Como pueden ver, las charcas están vacías, y hay una de ellas que ha dejado al descubierto un muro de piedra con sus pequeños escalones. También vemos lo que parece ser una cantonera y diversos restos de acequias y vías de canalización, que servirían para llevar el agua a los cultivos. 



Mientras, en éste segundo gif se observa la que se considera la charca de mayor tamaño de San Lorenzo, y una de las últimas en secarse. Junto a ella, una gran acequia conducía el agua hacia las tierras de plataneras que estaban a su izquierda, frente a la casa roja, hoy día abandonadas. En la siguiente imagen pueden ver esa gran charca en años pasados, más verdosa y aún con agua. En este gif también pueden ver el único caso de las charcas que conserva algo de agua en la actualidad.


Una de las charcas de San Lorenzo  


Para más información:


http://elviajero.elpais.com/elviajero/2013/03/17/actualidad/1363540367_572952.html : Web El Viajero: "El barrio grancanario de San Lorenzo".


http://www.cartaetnograficagc.org/ficha.php?cod=03170&desc=CHARCAS+DE+SAN+LORENZO-HIDR%EF%BF%BDULICA-ALMACENAMIENTO : FEDAC --> Carta Etnográfica de Gran Canaria: "Charcas de San Lorenzo".


GONZÁLEZ GONZÁLVEZ, Jaime J.: "Valoración del Patrimonio Hidráulico de Gran Canaria: presas, estanques, pozos, galerías, canales y tuberías.", editorial Imprenta Pelayo, Las Palmas de Gran Canaria, 2012.


HERNÁNDEZ GARCÍA, J.: Guía del patrimonio Etnográfico de Gran Canaria, Cabildo de Gran Canaria, Las Palmas de Gran Canaria, 2005.


http://www.laprovincia.es/las-palmas/2012/06/18/charcas-san-lorenzo-vuelven-vertedero-incontrolado/464594.html : "Las Charcas de San Lorenzo se vuelven un vertedero incontrolado", La Provincia. Diario de Las Palmas.


ftp://ftp.gobiernodecanarias.org/planeamientoenp/pinosanto/documentos/aprobaciondefinitiva/justificativo.pdf
"Plan Especial del Paisaje Protegido de Pino Santo", Documento Justificativo (2006)

sábado, 16 de noviembre de 2013

La Historia de los Objetos: "El comercio de aceite y vinagre"

CANARIAS EN LA CONTEMPORANEIDAD


Puerto de La Luz, inicios del siglo XX

Los siglos XIX y XX en Canarias representarán un gran cambio para la economía del Archipiélago y, más concretamente para su comercio. En el caso del comercio de cara al exterior, entre los siglos XVIII y buena parte del XIX, la cochinilla había sido el producto estrella de la exportación canaria. Pero éste elemento decaerá a fines del XIX y será sustituido por nuevos productos exportadores: el plátano, las papas y el tomate. Sin embargo, este comercio de exportación tendrá duros competidores tanto en América como en Europa, y sufrirá algunas fluctuaciones con el paso de los años.

En contrapartida, el comercio interior de Canarias estaba más fuerte y más consolidado, debido especialmente a su mayor diversificación de productos importados, a las mejoras de las vías de comunicaciones internas y a la cada vez mayor demanda de una población en crecimiento. 

Se podría decir entonces que habría un desequilibrio entre los productos de exportación y esos elementos dedicados al consumo interno, atendiéndose más al comercio interno por su mayor estabilidad. La consecuencia será un progresivo aumento de la dependencia de las Islas Canarias con respecto al exterior.

Nuestro trabajo de hoy no estará dedicado a realizar un análisis intensivo de la economía canaria, sino más bien, nos vamos a centrar en un pequeño aspecto de la misma y, concretamente, en su comercio interno. Y es que, como ya vimos en entradas anteriores, la historia de una sociedad en su tiempo no sólo se puede estudiar a través de los libros. Los objetos y restos arqueológicos conservados también nos pueden dar mucha información de nuestro pasado más remoto, como ya observamos en el post Exposición: "Toilette" y en la visita a la exposición del Museo Canario, "El pasado bajo nuestros pies".

Por ello, a través de las siguientes imágenes, vamos a viajar en el tiempo a las Canarias de inicios de la Contemporaneidad y con ello, quiero descubrirles un elemento muy importante del comercio local canario: las "tiendas de aceite y vinagre". 


EL COMERCIO DE ACEITE Y VINAGRE

La creación de la "Ley de Puertos Francos" de 1852 ayudó en gran medida al impulso del comercio interior de las Islas. Éste adquirió un mayor dinamismo y el número de establecimientos comerciales se multiplicaron, especialmente, en las zonas rurales donde nacen esas pequeñas tiendas de "aceite y vinagre".

El pueblo de Valleseco estaba entre esos lugares en los que proliferaron estos comercios, y desde pequeña recuerdo a mi abuela contarme cómo era su tiendita. Desde muy joven trabajó duro junto a mi abuelo para sacar adelante su pequeño negocio, a la vez que cuidaban de las tierras, de la casa y de sus 7 hijos, entre los que estaba mi madre.

Como solía ocurrir en estas tiendas, en ella mis abuelos vendían de todo:


Desde alimentos y bebidas de todo tipo...


Botellas de refresco: Nik y Royal Crown
(foto propia)
Botella de ron
(foto propia)

















                         

Botella de "Leche Sandra"
(foto propia)
Latas de conserva
(foto propia)



...pasando por calzado, tejidos, material escolar, vajilla y otros cacharros de la cocina y el hogar...

Sartén
(foto propia)
Exprimidor
(foto propia)
Juego de tazas
(foto propia)
Restos de tazas grandes o escudillas
(foto propia)
Escupidera u orinal
(foto propia)

Escoba de mano, hecha de hojas de palma, para barrer o albear las paredes
(foto propia)

...productos de limpieza y alguno que otro de corte medicinal (como el "Linimento de Sloan",  calmantes vitaminados, aspirinas, Desenfriol, Optalidón...), material de ferretería y de mercería, entre otros muchos. 


Unos cubiertos, un clavo, unas tijeras y la hebilla de un cinturón
(foto propia)

Frasco de "Linimento de Sloan"
(foto propia)
Publicidad del "Linimento de Sloan"






Pastillas Optalidón


Hoz
(foto propia)

       

         
                Diferentes frascos de colonias
                 (foto propia)





Sacos de grano y balanza para la "venta al detalle"
El mostrador, desde el que se atendía a la gente, solía estar abarrotado de los mejores productos a vender, sobre todo, los comestibles. Además, en esos días en los que no existían los supermercados ni proliferaban los productos envasados, se realizaba la "venta al detalle".


Mi madre, que desde pequeña ayudaba a mis abuelos en la tienda, me contaba que ellos, como otros comerciantes, compraban "a granel", es decir, que los productos que iban a vender los adquirían envasados en grandes cantidades. 


Por ejemplo, compraban sacos de millo, o de cualquier otro tipo de grano, de 50, 80 ó 100 kilos cada uno; o bien, garrafones de ron, vino, alcohol, petróleo... de 30 ó 50 litros cada uno. 





Como decíamos, el comerciante lo compraba "a granel" y, luego, realizaba la "venta al detalle". Ésto significaba que el cliente venía con su botella o envase de casa y pedía lo que deseaba de este modo:



Pala para recoger el grano y pesarlo
(foto propia)
"Déjeme medio kilo de azúcar".


"Despácheme medio litro/ un litro de ron".


Los grandes sacos con elementos de grano (azúcar, café, legumbres, harina, sal, millo, fideos...) se concentraban delante del mostrador, a la vista de los clientes, y mediante esta pala de la izquierda se recogía el grano, se pesaba y se servía en bolsas o en el envase traído de casa por el cliente.





Litro o medidor
(foto propia)
Y mediante un litro o medidor como el de la derecha, se calculaba y servía en las botellas de los clientes la bebida pedida. También podían pedir, por ejemplo, "medio kilo o un cuarto kilo de aceitunas"; éstas venían en garrafas de plástico de unos 15 ó 20 kilos. Del mismo modo, el café, los fideos, las legumbres, etc., se vendían también por cuartos kilos o medios kilos.


Muy pocos casos, gente adinerada más bien, eran los que compraban por meses, llevándose todo en grandes cantidades (por ejemplo, el vino por garrafones de 30 litros), y no de kilo en kilo o de litro en litro como era usual. En el caso del millo, se llevaban varios sacos, bien para el ganado o sino para molerlo y hacer gofio. Las aceitunas también se las solían llevar por garrafas de unos 15 kilos. Pero como decíamos, ésto sólo ocurría en casos de familias de mejor posición económica o que tuvieran grandes ganados, siendo lo más frecuente el kileo o la "venta al detalle".




Medidores o litros de distintos tamaños
(foto propia)


Antiguas monedas de la peseta: 10 céntimos y 1 peseta
(foto propia)


El pago normalmente se realizaba en moneda o billete, siendo la de ese periodo la peseta. Pero también podía haber intercambios entre tendero y comprador como, por ejemplo, comprar un kilo de azúcar a cambio de dar una cestita de huevos.

Otra modalidad de pago era el "fiao" o fiado. En tiempos de crisis y, especialmente, durante la Posguerra, la situación económica de muchas familias era prácticamente insostenible.

Por ello, si eras persona de confianza del tendero/a y no podías pagar la compra en un día determinado, éste apuntaba el importe a deber en su libreta, a la espera de que su cliente le pagara a finales de mes o en cuanto pudiera.

Si el pago se retrasaba mucho o se incumplía, el tendero podía negarse a seguir vendiendo productos al comprador deudor y a su familia, algo que constituía una vergüenza para los mismos, sobre todo, de cara a los vecinos.


Pero mi abuela también me contaba que su tienda no sólo era un punto de venta. También constituía un punto de encuentro con los otros vecinos y vecinas del pueblo, donde se contaban historias, chismes o comentaban las noticias del día.


Además, era común ver a los hombres concentrarse a tomar unas copas en una parte de la tienda, a modo de bar; solían pedir que les sirvieran un vasito de whisky, ron o de un vino como éste que tenemos aquí de "Kina San Clemente", acompañado de un trocito de queso o un plato de aceitunas.

Botella de vino "Kina San Clemente"
(foto propia)

         
  Vino "Kina San Clemente": López Hermanos, Málaga
(foto propia)
Publicidad  vino "Kina San Clemente"

Así, mientras que en ese lado los hombres se echaban un pizco, en el otro lado de la tienda las mujeres realizaban sus compras. Se dice que de aquí viene la expresión "aceite y vinagre", de esa separación entre mujeres y hombres en la tienda.


Hace años que mis abuelos cerraron su tiendita de aceite y vinagre de Valleseco pero, actualmente, los últimos estudios contabilizan la pervivencia de más de 200 comercios de este tipo por toda la isla de Gran Canaria. La competencia de los supermercados y las grandes superficies han deteriorado la actividad tan intensa que tuvieron durante el siglo XX, pero no deja de ser interesante la importancia social y económica que tuvieron para las poblaciones de tiempos pasados estos comercios de aceite y vinagre.

SIN IDENTIFICAR - INTERIOR DE TIENDA DE ULTRAMARINOS,
Tienda de Aceite y Vinagre de las Palmas de Gran Canaria, en torno a 1920-1930


Para más información:




Vídeo "Exposición de fotos: Tiendas de aceite y vinagre"

                                
http://www.barriodesanjose.com/blog_barriodesanjose/?p=8119 : Blog "Barrio de San José": "Las tiendas de aceite y vinagre".

http://canarias7.es/articulo.cfm?id=205502 : Web "Canarias7. es": "Mi madre que se lo apunte".

http://www.cartaetnograficagc.org/comercio.php : Web de la FEDAC : "Tipos de bienes. Comercio".

Web GEVIC : "Canarias en el siglo XIX".

http://www.lahistoriadelapublicidad.com/blog.php?Codnot=775 : Blog "La Historia de la publicidad": "De la censura, Kinito y Pajares".


SUÁREZ MORENO, F.; SUÁREZ PÉREZ, A.: "Guía del Patrimonio Etnográfico de Gran Canaria", Cabildo de Gran Canaria, Las Palmas de Gran Canaria, 2005.

domingo, 3 de noviembre de 2013

Patrimonio de la Humanidad: "Día de los Muertos", México


Cementerio en el "Día de todos los Santos"
En los días pasados las celebraciones en relación a la muerte y los difuntos han sido protagonistas en diversos países alrededor del mundo. Con la llegada del 31 de octubre, las regiones anglosajonas se cubren de disfraces y máscaras de terror y proliferan la venta de dulces, calabazas, manzanas y otros elementos que caracterizan la llamada noche de Halloween. Esta tradición anual se ha expandido a otros países con el paso de los años, principalmente, debido al impulso que le ha dado el cine y los medios de comunicación. Mientras, en buena parte de los países de tradición cristiana, cobran importancia los días 1 y 2 de noviembre, siendo el primero destinado a la celebración del "Día de todos los Santos" y el segundo al "Día de los Difuntos".

La expansión celta
Los antecedentes de todas esas celebraciones los encontramos en los celtas, pueblo guerrero que habitó regiones del centro y norte de Europa, como Gran Bretaña, Irlanda, Francia o el norte de España, entre otros lugares. Antiguamente, estas poblaciones basaban su calendario religioso en el paso de las estaciones, dividiéndose el año céltico en dos partes: verano e invierno. En el caso del verano, éste empezaba el primer día del mes de mayo, tras celebrarse en la víspera la fiesta del Beltain en honor al dios celta Bel o Bile, divinidad de la vida y de la muerte. Mientras, el invierno daba comienzo el 1 de noviembre, tras conmemorarse en los últimos días de octubre, concretamente, el 31 de ese mes, la festividad del Samhain.

Ambas fiestas eran concebidas como dos importantes "noches de espíritus", teniendo la segunda una destacada influencia y permanencia posterior en celebraciones como el ya nombrado Halloween o en los días de los Santos y difuntos. El Samhain, cuyo significado en gaélico es "el final del Verano", venía a representar el final del tiempo de las cosechas, así como la bienvenida al "Año Nuevo" celta. Durante esa noche, los celtas creían que la barrera que separaba ambos mundos, el de vivos y muertos, desaparecía durante unas horas para que los espíritus de los fallecidos visitaran de nuevo el mundo terrenal. En el caso de los malos espíritus, los celtas optaban por vestirse con pieles y cabezas de animales para poder ahuyentarlos, mientras que los druidas (sacerdotes de la cultura celta) encendían grandes hogueras y realizaban sacrificios, también con ese mismo fin. Otra costumbre común de los celtas en esos días era la de dejar alimentos en las entradas de las casas y velas encendidas en las ventanas, siendo esta otra manera de ahuyentar a los muertos.

La diosa romana Pomona
Con la Romanización de Europa, muchas de las características de la cultura celta fueron asimiladas por los romanos, dando lugar a la "Fiesta de la cosecha", celebrada en las mismas fechas que el Samhain en honor a la diosa romana Pomona, divinidad protectora de los árboles frutales. Posteriormente, con el nacimiento y ascenso del Cristianismo, se produce un nuevo sincretismo religioso al adaptar la Iglesia también algunos aspectos del día del "Año Nuevo" celta. Así aparecen en nuestro calendario las festividades del 1 y 2 de noviembre: el "Día de todos los Santos" y el "Día de los Difuntos". Según cada país o, incluso, provincias puede haber distintas variantes de estas celebraciones católicas. Por otro lado, también hubo lugares en los que muchos de los elementos del Samhain pervivieron con más fuerza bajo el sincretismo de la cultura cristiana, algo que ocurrió especialmente en el mundo anglosajón. Allí es donde surge Halloween o la "Víspera del Día de los Santos", tradición que durante el siglo XIX fue llevada por los inmigrantes irlandeses a Estados Unidos.


Cartel que conmemora el "Día de los Muertos"
Pero no vamos a ocupar nuestras líneas en analizar Halloween, sino una de esas variantes nombradas y más reconocidas de los días de los Santos y difuntos: el "Día de los Muertos" de México.

Se trata de una festividad mexicana cuya celebración oscila entre los meses de octubre y noviembre, según cada comunidad indígena. Son unos 41 grupos étnicos lo que llevan a cabo esta celebración, la cual se da especialmente en los estados del centro-sur de México. Sus orígenes se remontan al momento de la llegada de los colonizadores hispanos a Mesoamérica. Es en ese entonces cuando las creencias del mundo prehispánico se confunden con el catolicismo traído por los conquistadores, naciendo así una tradición que se iría configurando con el paso de los siglos como este "Día de los Muertos". La particularidad de esta fiesta radica en que se toma ese día de los muertos como una festividad más bien positiva; en palabras de José Eric Mendoza Luján:


 "México se ha identificado como un país en el que la muerte es cuestión de risa y de hacer fiesta para el difunto y los fieles difuntos. Esta característica de nuestra idiosincrasia es un estandarte para reconocernos de entre otros, es parte de nuestra identidad".


Ello se ve incluso en la manera de representar a la muerte, como un cráneo o un esqueleto que muestra una amplia sonrisa. El "Día de los Muertos" se basa, principalmente, en dos aspectos:

-Por un lado, esta época coincide con el fin de las cosechas de productos como el maíz o la calabaza siendo, por tanto, un periodo agrícola de abundancia en comparación al resto del año. Así, se lleva a cabo la fiesta más grande, basada en el consumo de esos excedentes de la producción que, además se usan en los diversos rituales en los días de los muertos.


Ofrendas en un altar

-En el otro aspecto, vemos que esta fiesta también está relacionada con el culto a los fallecidos y los antepasados. La creencia popular afirma que, en esos últimos días de octubre e inicios de noviembre, las almas de los muertos vuelven a sus hogares para convivir con sus familiares aún vivos. Destacar que los días más importantes para conmemorar a los muertos son el 1 y 2 de noviembre, dedicándose el primero a los "Muertos Chiquitos" o niños fallecidos, mientras que el segundo se basa en los "Muertos Grandes" o adultos.


Tumbas de un cementerio decoradas con ofrendas diversas.


Se dice que esta distinción por edad de las celebraciones de los muertos ya se daba en el periodo prehispánico. Fray Diego Durán hablaba de dos fiestas entre los indígenas nahua dedicadas a los muertos: la Miccailhuitontli o "Fiesta de los Muertecitos" y, por otra lado, la "Fiesta Grande de los Muertos". Hay muchas otras variantes a lo largo del país en la actualidad. Así, en algunos lugares el día 28 de octubre es el "Día de los matados" o muertos en accidente; en otros sitios se celebra, el 30 de octubre, el "Día de las almas de los Limbos", es decir, de aquellos niños que murieron sin ser bautizados, y así sucesivamente.

Esta celebración mexicana también se diferencia de las otras católicas en lo que se refiere al culto. La Iglesia prohíbe el culto a la muerte y a los muertos, pero en México los homenajes y ofrendas se realizan para los difuntos. Éstas se llevarían a cabo de dos maneras, bien ante un altar doméstico del ámbito privado o en los cementerios, ante las tumbas. Las ofrendas suelen basarse en alimentos, bebidas, velas, flores, imágenes religiosas, fotos del fallecido e, incluso, figuras fantásticas que representan a esqueletos, brujas o calaveras, entre otras muchas.

Desde el año 2003, la festividad mexicana del "Día de los Muertos" está declarada como "Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad" por su gran diversidad e importancia cultural.

Los esqueletos mexicanos, símbolos del "Día de los Muertos"


Para más información:


Documental "Día de los Muertos"



"Día de Muertos: así se vive en México"


http://arquehistoria.com/historias-origen-de-halloween-samhain-y-los-celtas-592 : Arquehistoria: "Origen de Halloween: Samhain y los celtas".

http://www.conaculta.gob.mx/turismocultural/cuadernos/pdf/cuaderno16.pdf  : "Cuadernos del Patrimonio Cultural y Turismo".

http://www.rtve.es/alacarta/videos/telediario/mexico-mezcla-religion-cultura-dia-muertos/2115678/ : Vídeo TVE, "México, mezcla de religión y cultura en el Día de los Muertos".